MR. FREAK SKA

MR. FREAK SKA
Biografia

Si a estas alturas del partido todavía no sabes quién es Mr Freak (Mr Freak Ska con todas las palabras, aka del cantautor sincopado –y para más pistas, mataronense de bien- Jaume Cuadrada), igual es que estás en babia. Que no cunda el pánico, porque el tercer álbum de uno de los mejores letristas de la escena musical catalana ya está aquí: una colección de hasta 16 nuevos hits (como mandan los cánones) titulada pragmática y quintaesencialmente ‘Ska de Vells’.

Mr Freak Ska es todavía una rara avis musical en Catalunya, donde paradójicamente está a la orden del día encomendarse sin tapujos a la obra galáctica de Jaume Sisa, a la visión musical que anticipó Pau Riba con su disco ‘Dioptria’ o incluso al show business genuinamente catalán que germinó de un proyecto como La Trinca. Las comparaciones son odiosas, pero sienta bien hacerlas (y discurrirlas)… así que, vamos a ello. Una actuación de Mr Freak Ska en el recientemente recuperado (Trinca mediante) Canet Rock del sXXI vendría a ser como si los Skatalites se colaran en la justita tarima que levantaron en el Pla d’en Sala aquella primera edición de 1975 y abrieran para la Orquestra Plateria. Es como si durante la mítica grabación del ‘Dioptria’ de Riba en los Gema Studios de Barcelona hubiera aterrizado por sorpresa y desde Black Ark el mismísimo Lee Perry, apartando a Rafael Poch de la mesa de mezclas de un porrazo y olvidado deliberadamente su bolsa de hierba santa (fuente de lucidez y divina locura) al alcance de Riba y su elenco musical del momento. Y otra comparación, de guinda: Mr Freak Ska es el alter ego en formato de cantautor sincopado de nuestro Jaume (el Cuadrada), tan galáctico como el más freak de los alter egos del otro Jaume (el mítico Sisa), ese “cantautor” tan reclamado por la mayoría que fue Ricardo Solfa.

Ejercicio en el zurrón, un momento de reflexión y… razonemos: si entre tanta calcomanía musical como corre hoy día esto de Mr Freak Ska no es lo que necesita la música catalana, vayamos pensando en el hara-kiri… y afilando la katana.